Recreación de camilla en Unit 731, Harbin
Asia,  China,  Viajes

Unit 731 (Escuadrón 731)

A Harbin, capital de Heilongjiang, se la conoce por ser «la ciudad del hielo». Sin embargo, es algo mucho más que eso: es prueba del paso de otras sociedades por su tierra y su gente, como demuestra la gran influencia rusa en parte de su gastronomía y de su arquitectura. Pero también es prueba del horror que dejaron otros: durante la Segunda Guerra Mundial y la invasión de China por parte de Japón, los japoneses llevaron a cabo barbaridades en suelo chino que están al nivel de los campos de exterminio europeos y que, sin embargo, han pasado más desapercibidas. Es, por ejemplo, el caso de Unit 731 o Escuadrón 731.

Despacho de la Unit 731

¿Qué fue el Escuadrón 731?

El escuadrón japonés que trajo la barbarie a Harbin fue el 731. En 1936, establecieron su base en el noreste de la ciudad, en el distrito de Pingfang, intentando aparentar que se trataba de un módulo de purificación de agua. Experimentaron tanto con animales como con personas, fueran estos chinos u otros prisioneros de guerra extranjeros, como estadounidenses. El número de víctimas que fueron objeto de estas experimentaciones asciende hasta 10 000, pero las armas que crearon y con las que experimentaron allí mataron, posteriormente, desde decenas hasta cientos de miles de chinos.

Testimonios de las víctimas de la Unit 731

¿En qué consistían sus experimentos?

Viviseccionaron a personas, es decir, diseccionaron a personas vivas. Y sin anestesia. Podía ser, por ejemplo, para estudiar las reacciones de amputación de miembros, de extracción de órganos o de fetos de mujeres a las que habían violado previamente, etcétera. También, hacían otro tipo de pruebas extremadamente crueles y aparte de la vivisección, como la congelación de personas vivas o su exposición al fuego, probando también armas como granadas o lanzallamas. De igual forma, experimentaron con armas biológicas, viendo las reacciones de los humanos a distintos elementos patógenos. Hay una extensa explicación de todas estas barbaridades aquí y también lo cuenta, con imágenes, el Daily Mail.

Máscaras en la Unit 731 Experimentos en la Unit 731

Una visita a la base del Escuadrón 731

Hoy día, es posible visitar el lugar en el que estuvo asentado este escuadrón. Cuando huyeron de China en 1945, trataron de destruir todas las pruebas para no dejar rastro de sus actos, pero, aunque lograron hacer desaparecer edificios hasta sus cimientos, en especial aquellos dedicados a las armas biológicas, la urgencia de su huida dejó mucho rastro. Todas esas pruebas que pudieron rescatarse, junto al testimonio de víctimas supervivientes, constituyen hoy el completísimo museo de la Unit 731 que se encuentra allí mismo, bajo tierra, repleto de información.

¿Dónde y cuándo visitarlo?

Decíamos también en Cómo sobrevivir en China sin saber chino que lo mejor para ubicarse es la aplicación Amap (Android) o Baidu Maps (iOS).

  • El nombre en chino del lugar del Escuadrón 731 o Unit 731 es 侵华日军第七三一部队遗址.
  • Su dirección en chino: 哈尔滨市平房区新疆大街47号.
  • Su dirección en pinyin e inglés: 47, Xinjiang St, Pingfang, Harbin, Heilongjiang, China, 150060.

El horario de visita se puede consultar en las mismas aplicaciones que acabo de nombrar para no arriesgarnos a cambios repentinos, pero, en estos momentos, su horario señalado es:

De 9:00 a 11:00 y de 13:30 a 15:30

Conviene cumplirlo por no llegar y darse el disgusto, pero he de decir que estuvimos allí (entre otras tantas personas) en ese horario no señalado entremedias y funcionaba con normalidad.

Entrada y duración de la visita

El acceso al recinto y al museo es gratuito, pero tendremos que mostrar un documento de identificación (en nuestro caso, bastó con una foto del pasaporte en el móvil). La duración depende de nuestro tiempo y de nuestro interés. Se puede visitar todo en menos de dos horas, pero el museo hace un recorrido muy exhaustivo de la historia y de las actuaciones de este escuadrón, con lo que podríamos estar, perfectamente, varias horas leyendo todos los datos.


Quizá la destrucción que hicieron los japoneses de gran parte de las pruebas y de algunos edificios antes de huir ha eliminado la imagen cruda de este lugar. Es posible que por eso no se sienta la misma sensación de espanto al acercarnos por aquí que al visitar un campo de concentración europeo. Pero la barbarie estuvo al nivel de lo ocurrido en la misma época y durante la misma guerra en Europa. Creo que, si nos acercamos por Harbin, entrar a este museo y a esta parte de la historia de China y Japón es una opción obligatoria.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: