Tofu en un restaurante vegano de Jingzhou (Hubei)
Asia,  China,  Consejos,  Viajes

Ser vegetariano en China

Si en Europa ya supone una aventura (afortunadamente, cada vez menos), ser vegetariano en China es una carrera infinita de obstáculos. Es sorprendente el hecho de que los monjes de la religión mayoritaria en este país sean veganos, pero que el ciudadano de a pie no tenga ni idea ni comprenda por qué alguien elige dejar de comer ciertas cosas. Y eso a pesar de que Asia no es precisamente paraíso para los derechos de los animales. Veréis que la barrera del idioma no es la única que se nos enfrenta, pero que, una vez que hemos descubierto cómo funcionan las cosas en China… la recompensa merece la pena.

Los chinos no suelen comprender qué es ser vegetariano

El principal de nuestros problemas parte de eso: que, en general, no saben lo que significa ser vegetariano, no conocen a otras personas que lo sean, no se comparte información al respecto y, por tanto, no pueden comprenderlo. Ser vegetariano en China me ha recordado a España hace unos años, pero a lo grande. Recuerdo las preguntas de ¿y eso qué es? ¿por qué? ¿para qué? ¿y pescado tampoco? ¿y atún? ¿entonces qué comes, ensalada? A eso se añadían infinitas caras extrañas de camareros en los restaurantes o bares, acompañadas de «tengo sándwich vegetal con atún», «tengo calamares», «¿y pescado tampoco comes?».

Ahora, España está dando pasos de gigante en estos temas porque hay mucha más información y cada vez se acerca más a países como Inglaterra, donde ser vegetariano o vegano es de lo más común y tienen su espacio en cada carta de cualquier restaurante. Aun así, en España al menos te hacías entender al final, aunque te encasillaran como bicho raro. En China, en cambio, es mucho más difícil. No solo por no tener una lengua común (ya que casi nadie habla inglés), sino porque el hecho de no comer todo lo que esté a nuestro alcance es algo muy extraño a ellos. Culturalmente, se explica porque es un país que ha pasado mucha hambre y parece que eso se ha quedado arraigado. Entonces, las condiciones de vida y la vida misma de cualquier animal no doméstico es infinitamente irrelevante para ellos.

Comidas en un bar chino

«No lleva carne»: mentira

Todo lo anterior nos lleva a este punto. Dado que no comprenden nuestro punto de vista y el hecho de llevar o no carne es irrelevante, lo primordial para ellos es vender. Entonces, aunque pidas comida expresamente sin carne ni pescado, remarcando y repitiendo hasta la saciedad esas palabras como un mantra, en un porcentaje demasiado alto de ocasiones te dirán que sí, que lo que te venden no lleva carne (méi yǒu ròu) y luego te encontrarás con que, efectivamente, sí lleva.

Me he llevado tantas veces esta sorpresa que antes del primer bocado ya, por sistema, escarbo o dejo que lo comprueben por mí. Son habituales en comidas como el baozi o el jiaozi (dumpling), que pueden ser tanto de verduras como de carne. Si es de verduras, es posible que lleven un poco de carne y, al ser un poco, para muchos de ellos «no lleva».

Baozi de verduras
Baozi de verduras

 

Un amigo chino al rescateShao mai de arroz y carne

Con otras comidas ni siquiera nos enteraremos de que llevan por su práctica invisibilidad, a no ser que les preguntemos a algún conocido o amigo chino que nos entienda mejor o nos pasemos un buen rato haciendo una investigación por Internet antes de llevarnos un bocado. Por ejemplo, los de la siguiente foto son shao maiParecen inocentemente hechos de arroz y quien me los vendió me aseguró el consabido «no llevan carne». Pero sí llevan.

 

Casi todo está cocinado con / hecho de carne

Lo mismo ocurre con otra multitud de platos, porque la mayoría de ellos están cocinados con carne. Pero están tan acostumbrados a ese tipo de cocina que seguramente ni se paran a pensar en ello. Hablo de cocinar patatas, tofu, setas o cualquier verdura con huesos para «darle sabor» o de echarte en los noodles (fideos) un cazo de caldo sin (a priori) trozos de carne pero hecho con huesos. También hablo de comerte un plato de arroz o de lo que sea y no saber si le han echado aceite hecho de la grasa de animales, que es muy común aquí.

Arroz, tofu, patatas, algas, judías verdes

Es decir, puedes pedir un plato de cualquier comida vegetal y no sabrás, hasta que te encuentres o no el trozo por excelencia de carne, si lo han cocinado con huesos. Esta foto de arriba es de la primera comida que hice en un bar en China. Si os fijáis, en el plato de tofu de la derecha hay un trozo de carne «de rigor». Y quizá no se aprecie aquí, pero me encontré más de lo mismo por las patatas. Como decía, lo mismo pasa con otros platos como los noodles de sopa. Lo pides sin carne (bú yào ròu) y, después de unas risas y repetirte la frase, va todo bien hasta que te echan el sabido cazo de caldo de carne.

Noodles con caldo de carne

La higiene no ayuda

Además, normalmente, aunque encontremos una comida realmente vegetariana, dejará de serlo en el momento en que la cocinen. Lo harán en la misma sartén por la que acaban de pasar un trozo de pollo [o equivalente] y utilizarán la misma espátula. Si había restos de comida, te los llevas puestos. Evidentemente, no hablo de la totalidad de los bares y restaurantes de China (eso sería totalmente falso), pero sí de buena parte de ellos. He llegado a apartar granos requemados de arroz de mi plato de noodles fritos (y algún que otro gusano o mosquito). He visto cómo una camarera, en un bar con la cocina en la terraza, sacaba el cucharón de la fuente de tofu, lo metía en una olla de noodles, se lo llevaba a la boca para probar su líquido y posteriormente volvía a meter el cucharón en la fuente de tofu. Etcétera.

Puesto callejero de patatas, tofu, loto, etc.

¡No todo es malo!

Hasta aquí he contado parte de lo negativo, pero sed conscientes de que no todo y siempre es así. Simplemente, hay que estar al tanto de lo que nos podemos encontrar, sea bueno o malo.

Sí puedes comer…

Siempre encontrarás algo, vayas donde vayas. Hay infinitas recetas de tofu y sorprende su gran versatilidad. Es como estar comiendo alimentos totalmente dispares, pero sigue siendo tofu. También cocinan las patatas de maneras muy distintas y te las puedes encontrar desde tiras finísimas hasta bolas o rectángulos, pero tendrán en común, normalmente, el sabor picante y que están fritas. Se come muchísimo la raíz de la flor de loto y también con sabores muy originales. Además, como en cualquier parte del mundo, hay setas y champiñones, toda clase de verduras (espinacas, pak choi, col, berenjena, algas…), legumbres, frutas y cereales.

El arroz es la comida base por excelencia y se come blanco, es decir, sin absolutamente nada, con lo que está fuera de peligro. Se combina con distintas comidas y es milagroso (para nosotros) para compensar el picante. También tenemos accesibles otras recetas que nos podemos encontrar a diario en puestos de la calle o en locales humildes, como lo que algunos de ellos llaman «pizza china» (aunque tienen de diferentes tipos y nos tenemos que asegurar de pedirlo sin carne), rollos de verduras, tortas fritas (muy diferentes, algunas combinadas con tortillas), noodles fríos que se combinan con pepino, noodles fritos (con bambú, zanahoria, huevo, brotes de soja…), tortilla o revuelto de coliflor u otras verduras, tomate con huevo, comidas dulces hechas de arroz o alubias moradas (postre para nosotros, pero no para ellos), etc.

Berenjena, huevo, tofu, coliflor, algas...

Hot pot

Un infallable amigo de tanto omnívoros como veganos o vegetarianos en China es el hot pot (huǒguō). Son restaurantes en cuyas mesas hay ollas para hervir lo que se va a comer uno. En primer lugar, se escoge un caldo de cocción. En nuestro caso, será, normalmente, el que pica a muerte (no deseable), uno hecho con setas u otro de tomate. Los demás son de carne. Las camareras vendrán y nos echarán ese caldo en nuestras ollas respectivas. Hay veces que todos los comensales usan la misma, porque solo hay una grande por mesa, pero en otros restaurantes podemos encontrar individuales (en mesas redondas) o una misma olla dividida hasta en cuatro secciones (en mesas cuadradas).

Después, nos van trayendo los platos que hemos pedido (para descifrar una carta en chino visita Cómo sobrevivir en China sin saber chino. Esos ingredientes estarán crudos o semicrudos, como podéis ver en la foto. Afortunadamente, tenemos una gran variedad para elegir en todos los hot pot de China y siempre suelen tener lo mismo. Mientras nos van trayendo los platos, por cierto, podemos ir a rellenar nuestros cuencos de salsas (salsa de soja, ajo picado, almendra picada, semillas, salsa de cacahuete, etc.). La idea es echar a hervir lo que vayamos a comer a continuación y después ir sacándolo poco a poco, mojándolo en nuestra salsa antes de llevárnoslo a la boca.

Una mesa de hot pot chino
Salvo tres platos de carne, lo demás son distintos tipos de tofu, noodles, setas, lechuga y huevos.

Restaurantes veganos de los templos budistas

Los monjes budistas son veganos y tenemos la enorme suerte de que buena parte de los templos budistas tienen anexo un restaurante vegano. Los he visto muy humildes y con solo dos platos para elegir, pero también he estado en otros con platos espectaculares y muchísima variedad, y no tiene por qué ser en ciudades importantes. En otras palabras, busca un templo y con mucha probabilidad encontrarás un restaurante vegano. Esta foto es de uno anexo al templo Puti, en Jingzhou (Hubei).

Restaurante vegano de un templo en Jingzhou
Espectacular es decir poco.
Restaurantes veganos en las ciudades importantes

Si en las ciudades nulamente o muy poco cosmopolitas nos tenemos que «conformar» con los restaurantes veganos anexos a los templos, ya en las ciudades importantes es otra historia. No es que haya una gran cantidad, como pueda haberlos en casi todas las capitales de Europa, pero ya hay unos cuantos veganos entre los que elegir. Hablo de lugares como Shanghái, Chengdu, Pekín o Xi’an, por ejemplo. Aun así, este es un nicho en auge y estoy segura de que cada vez habrá más y más. Esta foto es del (seguramente) vegano más impresionante en el que he estado, en Chengdu (Sichuan):

Restaurante vegano en Chengdu

Consejos
Fotos

Hazle fotos a todo lo que quieras repetir, aunque sea en otro sitio. Es mucho más sencillo enseñar una foto y que te entiendan que enfrentarte a una carta entera en chino y sin imágenes. Por ejemplo, como en los hot pot siempre suelen tener lo mismo, ya ni nos molestamos en traducir. Enseñamos foto, señalamos y fuera.

Traductor

Ten siempre a mano la traducción que te saque de los apuros de pedir sin carne. Tienes una explicación sobre esta parte en Cómo sobrevivir en China sin saber chino.

Combinación Google Maps + Amap

Para encontrar restaurantes veganos en las grandes ciudades, recuerda que Google está censurado en toda China. Eso significa que apenas habrá locales actualizados en Google Maps y que este no funciona correctamente ni usando VPN. Aun así, muchas veces están registrados los restaurantes más demandados por los occidentales, como son los veganos. Así, la estrategia para llegar y besar el santo, si quieres leer algún comentario directamente en español o inglés, es: primero, buscar en Google Maps en inglés o en español; luego, copiar el nombre en chino que aparezca y pegarlo en la aplicación Amap, ya en chino, para, primero, asegurarte de que sigue abierto y, segundo, enseñárselo a algún taxista o comprobar qué transporte público necesitas utilizar.

Si te quieres lanzar a la piscina (con agua, pero en chino), puedes ir directamente a Amap y pegar los caracteres que significan ‘restaurantes vegetarianos’: 素食餐厅. Para entenderte, te servirán los consejos que comparto en el artículo que ya he citado antes. Por ejemplo, en este enlace de Amap puedes encontrar los restaurantes vegetarianos registrados en Chengdu.

La última opción es la más recomendable, porque, por los problemas del desuso de Google Maps en este país, algunos de los restaurantes que aparezcan ya no estarán ni abiertos (puede que desde hace años). Desespera un poco, sí, pero luego… para ser vegetariano en China, por platos como los de las fotos aprendemos hasta chino.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: