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Mi experiencia en Malta

Si te estás planteando viajar a Malta de vacaciones, considera no asomar ni la patita por ahí en pleno verano. Claro que dependerá de la semana que sea y de lo mucho o poco que te guste sudar bajo el sol abrasador de la isla, pero, como punto de partida, si no amas infinita e incondicionalmente el calor aplastante, el sol metiéndose hasta el fondo de tu última célula y quemándola desde dentro, plantéate viajar en otras fechas. Eso sí, si tu objetivo no es otro que la playa, adelante. Debajo del agua no semejarás tanto un polo de fresa derritiéndose.

Que mucho calor, vaya

Hablando seriamente, era bastante difícil e insoportable estar en las horas de sol en la calle, tratando de hacer algo de turismo. De noche, todavía hacía bastante calor, pero era más llevable. Desde luego, no elegimos bien las fechas para ir. Toma nota: desde el minuto uno, tus mejores amigos allí serán el sombrero, la crema solar y las gafas de sol.

Birgu

Nosotros elegimos hospedarnos en Birgu, también llamada Vittoriosa, una pequeña ciudad y también una de las más importantes, situada justo al lado de la capital y construida junto al famoso Fuerte de San Ángel, en el Gran Puerto de Malta. No tiene ningún ambiente por la noche, pero por el día puedes elegir entre distintos sitios para comer, ya sea en el centro o de cara al puerto. Eso sí, lo que más se lleva es la comida italiana, así que no encontrarás muchos platos típicos (y si no te gusta el conejo, todavía menos).

Las vistas desde Vittoriosa son fantásticas y de noche tienen todavía más encanto (súmale que sin sol puedes respirar y ya es todo perfecto).

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¿Ves las nubes de la foto? Fueron las únicas que vimos durante aquellos días.
Puedes bañarte justo entre esas claraboyas

Hay un respiro al calor justo aquí, bastante cerca de los barcos, pero delimitado por las claraboyas. Un chapuzón en estas aguas es la solución más fácil y rápida en las horas más duras de sol:

La capital

La Valeta es el centro de todo en Malta: es donde está la fiesta, o simplemente el movimiento de gente, y es desde donde salen todos los autobuses para poder moverse entre ciudades. Y la forma más rápida para llegar hasta La Valeta desde Birgu es en ferry. Ambas ciudades están muy cerca, pero en bus se tarda mucho más y es una auténtica pasada moverse entre esas aguas, con todo ese paisaje alrededor.

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Fuerte de San Ángel

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Ya en la capital empieza a verse todo ese movimiento de gente que no se veía en Birgu. Es curioso que al llegar en ferry tienes la opción, por un euro, de subir en ascensor a la parte alta de la ciudad, al Upper Barrakka Gardens, un pequeño y precioso jardín que te da entrada al resto de La Valeta, donde, por cierto, te puedes encontrar con recordatorios de su fuerte influencia inglesa.

Playas en Malta: Comino y su Blue Lagoon

Teníamos claro que no se puede visitar Malta y no ir a ninguna de sus famosas playas, así que emprendimos un viaje en autobús hasta el norte para ir a la isla de Comino. He de hacer un alto aquí y advertir:

OJO CON LOS AUTOBUSES

Si no quieres quedarte con cara de tonto y ver cómo el autobús que estabas esperando durante tanto rato, achicharrándote bajo el sol inmisericorde, te adelanta indiferente y te deja atrás, levanta un brazo, y extiéndelo cuanto puedas, en cuanto lo veas acercarse. Escribo desde la experiencia de la cara de tontos.

En fin, como decía, fuimos al norte y desde allí cogimos un ferry hasta Comino, donde nos llevamos una gran decepción. Se encuentra allí la increíble, transparente, cristalina, de ensueño, Blue Lagoon, pero también hay, en pleno verano, miles de turistas. Eso era, letra por letra, inviable.

OJO CON LA FECHA EN LAS AGUAS CRISTALINAS

Procura ir en las semanas menos concurridas, que probablemente sean las de junio y principios de julio, porque no es agradable vivir aquello: imagina estar jugando al Twister en una playa con desconocidos (involuntariamente), luchando por no pisar mal en una piedra u otra y acabar con un esquince (porque el suelo era para verlo y no quitar ojo), o por no meter el pie en un charco cuando todavía llevas las zapatillas. No había sitio siquiera donde poder dejar las mochilas y toallas, o donde poder quitarte la ropa sin dar codazos. Pero a partir de las cuatro/cinco de la tarde el ambiente se va despejando y ya no resulta tan claustrofóbico. Y la playa es realmente preciosa.

Solo hice fotografías cuando aquello comenzó a adquirir forma de playa y dejaba de parecerse menos a una masa humana, pero ni aun así conseguí una foto despejada de gente. De todos modos, se sigue apreciando su encanto.

Rutas en autobús

Hay distintos tours en autobús que puedes hacer por este pequeño país y nosotros elegimos hacer el tour del sur de la isla, porque habíamos visto buena parte del norte de camino a Comino desde Birgu y ya no nos quedaba mucho tiempo. Estos tours te dan opción, incluso, de hacer parada en los distintos puntos de interés turístico y coger el siguiente de sus autobuses unos minutos u horas más tarde, a tu conveniencia. Dejo por aquí algunas de las vistas con las que nos encontramos en este viaje.

Para terminar el día, nada tan agradable como un paseo alrededor del puerto de Birgu.

Y un adiós desde el avión…

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